El precio de las cosas de comer
Una de las cuestiones que la economía política no ha conseguido explicar todavía son los mecanismos que regulan los precios de las cosas. Desde luego que no son las leyes de la oferta y la demanda dado que si fuera así, la escasez o abundancia de un producto afectaría por igual a los precios en origen y en destino del mismo, cosa que no ocurre. Por lo general las carnes, pescados y hortalizas tienen en los mercados de origen precios que ni siquiera cubren los gastos necesarios para producirlos.
Veamos un simple ejempo. Según fuentes del Ministerio de Agricultura, en la semana de 3 al 9 de abril, los precios en origen y destino de algunos productos, escogidos casi al azar, eras los siguientes:
Ternera 1ª en origen costaba 3,56 euros el Kg. En destino se pago a 13,04 euros el kg
Cordero pascual " " " 4,27 " " " " " 9,84 "
Cerdo " " " 1,52 " " " " " 5,64 "
Tomate liso " " " 0,59 " " " " " 2,14 "
Limón " " " 0,04 " " " " " 1,33 "
Naranja " " " 0,18 " " " " " 1,36 "
Nadie puede pensar que resulte estimulante para un agricultar trabajar todo un año cuidando sus naranjos, invirtiendo sumas importantes de dinero en impuestos, maquinaria agrícola, plaguicidas, abonos orgánicos y químicos, agua para riegos, etc. para, al final, si no sobrevienen heladas o granizos, vender sus naranjas a 18 centimos el kilo sabiendo que, el comerciante final, nos las venderá a nosotros con un beneficio de, cuando menos, 1 euro por kilo.
Veamos un simple ejempo. Según fuentes del Ministerio de Agricultura, en la semana de 3 al 9 de abril, los precios en origen y destino de algunos productos, escogidos casi al azar, eras los siguientes:
Ternera 1ª en origen costaba 3,56 euros el Kg. En destino se pago a 13,04 euros el kg
Cordero pascual " " " 4,27 " " " " " 9,84 "
Cerdo " " " 1,52 " " " " " 5,64 "
Tomate liso " " " 0,59 " " " " " 2,14 "
Limón " " " 0,04 " " " " " 1,33 "
Naranja " " " 0,18 " " " " " 1,36 "
Nadie puede pensar que resulte estimulante para un agricultar trabajar todo un año cuidando sus naranjos, invirtiendo sumas importantes de dinero en impuestos, maquinaria agrícola, plaguicidas, abonos orgánicos y químicos, agua para riegos, etc. para, al final, si no sobrevienen heladas o granizos, vender sus naranjas a 18 centimos el kilo sabiendo que, el comerciante final, nos las venderá a nosotros con un beneficio de, cuando menos, 1 euro por kilo.
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